Flickr Kus Cámara
  • El castillo, con influencias musulmanas, data de finales del siglo XIV y principios del XV
  • Actualmente su interior se utiliza para realizar eventos culturales o festivos

La Sierra de Madrid está plagada de pequeños pueblos con un encanto especial: Lozoya, San Lorenzo de El Escorial, La Hiruela, Rascafría…y Buitrago de Lozoya. 78 kilómetros es la distancia que separa a esta localidad ubicada en la Sierra Norte de Madrid del centro de la capital. Una distancia relativamente pequeña para atreverse a realizar una escapada por una de las villas más sobrecogedoras de toda la Comunidad.

Aunque sus orígenes oficiales datan del siglo XI, se intuye que su nacimiento se pudo dar varias centurias antes, pero no hay ninguna prueba que lo confirme. Los primeros escritos sobre la existencia de Buitrago se corresponden con el reinado de Alfonso VI, en tiempos de la Reconquista de la Península. La zona suponía un enclave privilegiado para un asentamiento de las tropas cristianas, y de este manera la localidad alcanzó una elevada notoriedad y esplendor tanto social como económico. En 1368 fue entregada a la familia Mendoza, que ostentaron su autoría hasta el siglo XIX.

Flickt Jesús Pérez Pacheco
Flickr Jesús Pérez Pacheco

Uno de los elementos más bellos del pueblo es la muralla que protege todo su casco antiguo, perfectamente conservada. Es la única que se mantiene en pie en toda la Comunidad de Madrid, y al igual que toda la localidad está declarada Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural desde 1993. También recibió en 1931 la consideración de Monumento Nacional.

En el interior de esta estructura, en concreto en el lado sudeste, se encuentra una de las maravillas de Buitrago: su castillo. Para tener noticias de sus inicios hay que remontarse a los siglos XIV y XV, aunque, al igual que la localidad, se piensa que puede estar construida encima de una fortificación árabe. Debido a esto el edificio presenta varios elementos de clara influencia musulmana, como los materiales utilizados (ladrillo, cal y piedra), o la disposición de los ladrillos en sentido horizontal. Su planta es rectangular, y está formado por siete torres (todas diferentes), y un patio de armas, el cual fue reformado antes de la Guerra Civil para acoger corridas de toros. En la actualidad se utiliza con fines culturales y festivos.

Fue construido por orden de la familia Mendoza, la cual residió en su interior a lo largo de varios siglos. Otros personajes ilustres que recorrieron sus salas fueron Íñigo López de Mendoza, poeta del siglo XV más conocido por su título nobiliario, Marqués de Santillana; y Juana la Beltraneja, conocida por la Guerra Civil que protagonizó contra su tía Isabel por la sucesión al trono.

La localidad cuenta también con otras visitas recomendables, como el Museo de Picasso, ubicado en el Ayuntamiento y formado por la colección de pinturas del artista que atesoró su gran amigo Eugenio Arias Herranz; o la Casa del Bosque, antigua finca de recreo de la familia Mendoza.

En cuanto a la gastronomía, varias son las especialidades de la zona. Debido a su cercanía con Segovia, los judiones o la sopa castellana son típicos de toda la Sierra de Madrid. Además, asados y carnes a la piedra (entrecots o chuletones) son una auténtica delicia tanto en la localidad como en los alrededores. Una buena manera de finalizar el arduo día de turismo.

Foto: Flickr Kus Cámara

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