Ayuntamiento de Rascafría
  • Rascafría se encuentra a 80 kilómetros de la capital
  • Entre sus innumerables encantos se encuentra el Monasterio del Paular

La Comunidad de Madrid está llena de municipios emblemáticos. Lugares como Aranjuez, San Lorenzo de El Escorial o Chinchón forman parte del tesoro turístico de la comunidad autónoma. Una de estas localidades es sin duda alguna Rascafría, una villa histórica enclavada en pleno Valle de Lozoya.

Situada a 1.100 metros de altitud, Rascafría se encuentra a un poco más de una hora del centro de la capital. Rodeada de naturaleza por todos sus lados y lindando con el término de Segovia, la localidad madrileña ofrece al visitante multitud de actividades para disfrutar durante su estancia.

En primer lugar, uno de los mayores atractivos del pueblo es el Monasterio del Paular. La construcción del mismo data del siglo XIV, concretamente en el año 1390. Fue levantado por orden del monarca Enrique II, siendo cedido a la orden de La Cartuja, que fue la propietaria del monasterio hasta el siglo XIX. Debido a las diferentes guerras que se produjeron en nuestro país, y en especial a la llamada Desamortización de Mendizábal, el monasterio fue marchitándose hasta que en 1954 una órden riojana de monjes benedictinos se instala él. A partir de ese momento la vida del monasterio vuelve a florecer, siendo en la actualidad una de las visitas obligadas para los visitantes del lugar.

Foto: Ayuntamiento de Rascafría
Foto: Ayuntamiento de Rascafría

Desde el sagrado lugar se puede observar una construcción emblemática de la ciudad. El Puente del Perdón atesora en sus cimientos una ingente cantidad de trágicas historias. Construido en el siglo XIV y reconstruido posteriormente en el siglo XVIII debido a un incipiente deterioro, su nombre se debe a que encima de él se producían las últimas reclamaciones de los reos destinados a pasar por la Casa de la Horca.

Un paseo por las calles del pueblo mostrarán al visitante otros edificios emblemáticos como la Iglesia Parroquial, en cuyo interior se representan ocasionalmente obras de teatro y eventos culturales, o la Casona, un antiguo hospital reconvertido en mansión señorial.

 Naturaleza

Foto: Ayuntamiento de Rascafría
Foto: Ayuntamiento de Rascafría

Rascafría y la naturaleza forman una perfecta comunión. El municipio es verde en sus cuatro costados, encontrándose rodeado por el Parque Natural de Peñalba. Este paraje natural está presente tanto en la Comunidad de Madrid como en Castilla y León, ocupando alrededor de 33.000 hectáreas. Entre su fauna destacan los pinares de pino albar y pino de Valsaín. Enebros, hongos o líquenes son otros de los residentes del lugar.

Para los amantes del deporte, desde el municipio madrileña comienzan varias rutas de senderismo que recorren la zona sumergiendo al aventurero en un clima de paz y naturaleza.

Foto: Ayuntamiento de Rascafría
Foto: Ayuntamiento de Rascafría

Visita obligada son Las Presillas, unas piscinas naturales cercanas a la localidad que suponen un alivio al sofocante calor durante los meses de verano y una preciosa estampa durante el resto del año.

Gastronomía

Debido a su naturaleza turística, Rascafría cuenta con un buen número de restaurantes donde saciar el apetito tras una jornada intensa. La oferta gastronómica engloba todos aquellos platos característicos de la sierra de Madrid y de las zonas cercanas como Segovia. Judiones, sopas castellanas, carnes de caza o cochinillo asado son algunas de las especialidades de la zona.

Si está buscando un lugar para desconectar de la capital durante unos días, Rascafría es el lugar ideal para ello. La naturaleza y la historia unidas en un mismo lugar.

Foto: Ayuntamiento de Rascafría

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