• La instalación forma parte del programa ‘Ciudad Bailar · Exagerar’ que nos propone una reflexión sobre el baile.

Cada determinado tiempo la práctica artística pone el énfasis en lo que parece que la sociedad más necesita, sin que se trate de una moda, sino del modo en cómo los artistas interiorizan el deseo de comunicabilidad entre lo que ellos hacen y el resto, nosotros. Así, ahora, estamos en una fase donde la naturaleza y lo sostenible tienen prevalencia. Los artistas proponen dar forma a la elocuencia de todo tipo de criaturas, o se enzarzan en investigaciones sobre materiales orgánicos que huyen de plásticos y residuos no degradables.

Fotografia de © Intermediae

La propuesta de Guillermo Santomà para la nave de Intermediae y el programa Ciudad Bailar · Exagerar resulta, en este sentido, paradójica. Una gran malla contiene un manto de hormigón en forma de cubierta y una bola de luz grande y poderosa nos proporciona un poco de calor, como un nuevo sol. A primera vista, no hay mucha naturaleza en esa idea, o quizás sí. La cueva de Guillermo Santomà más que recurrir a una arquitectura lúdica o, por ejemplo, a un bosque… nos trae un material que parece más real, ese crudo con el que está destrozada nuestra costa y están hechos nuestros hoteles. Ese mismo material con el que hemos construido esas viviendas de las que hay millones, y las carreteras y las autovías. Ese cemento que muestra una sociedad al acecho de cualquier chollo.

Parece lógico que cobijarnos en esa cueva de cemento, para ponernos las cosas fáciles y crear una extensión capaz de atender a la comunidad desde ese estar de forma natural en un lugar que posee gran belleza pero que reconoces y es duro, como nosotros. Una cueva en la que se puede imaginar escuchar la música bien alta o cualquier forma de transacción que poco tiene que ver con el arte excepto por la voluntad de arte y artistas de estar ahí. Ese techo y esa luz de Guillermo Santomà solo dicen eso: quiero estar ahí, con vosotros. Entrar y salir de una cueva, parece una proposición acertada.

La ‘Pista de baile’ experimental que Madrid necesitaba está en Matadero

La instalación forma parte del programa 'Ciudad Bailar · Exagerar' que nos propone una reflexión sobre el baile.
Fotografia de © Intermediae

Toda la obra de Santomà denota un interés por la transformación sistemática de las formas de objetivar, organizar, analizar y, por tanto, de transmitir. Para ello utiliza mecanismos relativamente sencillos, alterando objetos familiares, o, como aquí, creando una redundancia entre la nave industrial pre-existente y su particular cueva industrial. Alterar un espacio o un objeto conservando rasgos definitorios que todavía nos permiten reconocerlo puede tener un efecto ergonómico mucho mayor sobre nuestros hábitos que abocarnos a lo totalmente nuevo. La cueva industrial abstracta, por así decirlo, está orientada a originar nuevos procesos rituales entre los individuos que se den cita en ella.

¿Cómo? Sin grandes estrategias, entendiendo el espacio paso a paso. Primero como un lugar en el que uno puede quedarse, un lugar en el que uno puede citarse con otros, un lugar en el que buscar cobijo, un lugar en el que ver una película y conversar, un lugar en el que reunirse para bailar.

Fotografia de © Intermediae

INFORMACIÓN

  • Donde: Matadero Madrid; Plaza de Legazpi, 8, 28045 Madrid
  • Metro: Legazpi, linea 3 y 6 de Metro
  • Fecha: 8 Nov 20 – 30 Jun 21
  • Cuando: De martes a jueves de 17 a 20.30h. ; viernes, sábados, domingos y festivos de 12 a 20.30h.
  • Precio: Gratuito

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here