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Alma Matter, una brillante propuesta de street food en Madrid

¿Listo para dar la vuelta al mundo?

Ubicado en la céntrica calle San Bernardo 97, promete hacer viajar a sus comensales a lo largo y ancho del globo terráqueo a través del paladar. Alma Matter ofrece una exquisita fusión de sabores, que sorprende por su originalidad y diversidad, albergando lo mejor del street food internacional. El espacio, un proyecto del reputado estudio de diseño de interiores Dorotea Estudio, brilla por su creatividad y tinte urbano, sumiendo a todo aquel que se adentre entre sus paredes en un ambiente de llamativo arte callejero.

Los encargados de dar vida la interior del local son dos artistas Diego Vicente (@diegovicente__) y Marc Álvarez (@dase.es) que han plasmado su arte en las paredes, el primero realizando un mural de inspiración venusiana y el segundo, un mural realista.

El arte estará muy presente en Alma Matter, que contará con la desbordante creatividad de varios artistas reconocidos, como una escultura creada por Kerú de Kolors (@kerudekolorz), arte de Jordi Comas (@fert.one), piezas de la artista internacional Marra Arte (@marra_arte), y obras de Manuel Delgado (@murfinart).

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Su propuesta gastronómica destaca por su cocina slow food, que incita a los comensales a degustar los platos con atención, probando los sabores y valorando la calidad de sus materias primas, así como su modo de preparación. Alma Matter, que irrumpe con una propuesta irresistible, se define como un restaurante urbano, desenfadado, tasty y transparente, brillando por su fusión cultural, su respeto a los ingredientes, su calidad gastronómica, su honest food, su sabor real y la artesanía presente en los platos.

En su carta sobresalen platos tan apetecibles y variados como huevos rotos, hot dogs, baos y tequeños, así como crema de tomate directamente traída de Italia y coliflor en tempura, de Japón, para hacer la boca agua. El grupo que está detrás de Alma Matter destaca por su buen humor, innovación y pasión, valores que han traspasado a su restaurante y, ¿cómo no?, a sus platos, transmitiendo ese buen rollo que engancha de los sitios más cool de la capital.

Entrar y comer en este original espacio gastronómico es sinónimo de teletransportarse a otros lugares del mundo en un único espacio. Incluso el atuendo de los trabajadores – monos que recuerdan a los uniformes de los artistas de Nueva York – nos alejan de Madrid y de todo a lo que estamos acostumbrado.

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