- «El hombre más enfadado de Brooklyn» regala al público la última vena cómica del actor ganador de un Oscar
- La historia se enfrasca en los últimos actos en vida de un hombre que sabe que va a morir
El pasado jueves se estrenó en cartelera «El hombre más enfadado de Brooklyn«, cinta que ha llegado envuelta en un aura especial al estar impregnada por la oscura estela dejada por su actor protagonista, Robin Williams.
Es este el último trabajo del fallecido intérprete, que murió el pasado agosto en trágicas circunstancias, conmocionando a todo Hollywood y a medio mundo. El laureado actor deja tras sí una brillante carrera con títulos tan míticos como «El club de los poetas muertos» o «El indomable Will Hunting«, currículum que pone su punto final en esta nueva película, del director Phil Alden Robinson.
La sinopsis del film se centra en los últimos 90 minutos de vida de un hombre al que una joven doctora en sustitución le comunica que su vida está a punto de acabar. Con este dato en mente, el hombre se embarcará en un viaje descarrilado por la ciudad con intención de enmendar en tan poco margen de tiempo todas las grandes equivocaciones de su vida. La médico, dándose cuenta del error de haber proporcionado al paciente semejante información, procurará encontrarle a toda costa.
El elenco de la película, comandado indiscutiblemente por el gran Williams, se completa con una serie de secundarios de lujo: Melissa Leo, Mila Kunis y Peter Dinklage.
Es un film que se mueve a caballo entre el drama y la comedia y que nos relata esta desesperada carrera de expiación a contracorriente sin censurar rasgos de humor. A pesar de su tópica trama, merece ser vista por constituir la última pieza del legado del monumental actor, que deja impresa una vez más, toda la pesada huella de su incuestionable talento.
Foto: A CONTRACORRIENTE FILMS













































