- El cantante despide Paramales con todos los honores ante una sala rozando el lleno
- La semana que viene comenzará a trabajar en su nuevo álbum
Ha sido algo más de año y medio de idas y venidas, de escenarios, de conciertos, de entrevistas, de puestas en escena y de presentaciones tanto en España como en Latinoamérica. Esta ha sido la vida en los últimos 17 meses de Paramales y Xoel López, pero todo llega a su fin. El segundo trabajo de estudio del gallego comienza a despedirse de las tablas, y este jueves tuvo su particular duelo con la capital ante una Riviera prácticamente llena y ansiosa por volver a escuchar a uno de sus vecinos de Malasaña.
Cuando el reloj abrazaba las 21.30 horas, desde el fondo del escenario hacían su aparición cinco músicos y un tipo inconfundible con su espigada figura, sus gafas con aires de intelectual y un traje azul marino sobre camisa blanca estampada. Y, sin detenerse en saludos, Xoel y su banda se arrancaban con «Patagonia«, el tema que abre Paramales coreado por toda la sala, una situación que se repetiría en las 21 canciones que el gallego dejó revoloteando en el interior del recinto.

«Yo sólo quería que me llevaras a bailar«, «A Serea e o Mariñeiro», «Antídoto» y «Caracoles» dejaban claro que el indiscutible protagonista de la noche iba a ser el segundo trabajo en solitario del gallego, con someras incursiones de Atlántico y Deluxe. El concierto comenzaba a caldearse después de un frío inicio debido a algunos errores en el sonido de las guitarras y el teclado hasta alcanzar una temperatura óptima con la llegada de «Hombre de ninguna parte«, el primer intruso ajeno a Paramales.
La figura de Xoel iba agigantándose según avanzaba el concierto, aupado por una excelente percusión con tintes latinoamericanos, influencias de su vida en Buenos Aires, un teclado imprescindible a cargo de Charly Bautista, pero, sobre todo, unos coros protagonizados por Antonio Pérez y Lola Garrido que son una de las patas sobre las que se sustenta la música actual del gallego.
Y como en toda buena despedida ha de haber invitados, en el ecuador del concierto aparecía por el escenario Miguel Rivera, guitarrista, vocalista y fundador de MAGA, que interpretaba a dúo «Ver en la oscuridad«, el primero de los dos guiños de Xoel a sus orígenes.

El baile y la locura llegarían para quedarse con «Almas del norte«, canción estrella de Paramales que definitivamente rompería las ataduras del público y de sus caderas para recibir con los brazos abiertos «El asaltante de estaciones», «Tierra», «Ningún hombre, ningún lugar» y «De piedras y arena mojada«. Pero antes, un anuncio al público por parte del gallego: la semana que viene comienza a trabajar en su nuevo disco.
Tras éste, dos canciones que hicieron trizas cualquier reticencia del espectador más exigente. La primera, una acústica «La casa hace ruido cuando no estás» entre Xoel y Lola que empapó de sentimientos la sala, y para finalizar, un recuerdo a Deluxe con «Historia Universal (El amor no es lo que piensas)» con una frase que quizá encierre mucha verdad: «Encontrarás algo mejor«. Y sí, Xoel lo ha encontrado.
Foto: Diego Gómez-Zurita













































