El Museo de San Isidro acoge hasta el 12 de enero una curiosa exposición «para comérsela» porque… literalmente hablando, las piezas expuestas son comestibles.
Hablamos del melindre: artesanía repostera húngara y muy vinculada a la navidad, cuando se realizan piezas, figuras y adornos a base de harina y miel con especias. El resultado es una masa, a la que se le da forma y se hornea, y que con el paso del tiempo se ha asentado como tradición y más como una pieza decorativa, de recuerdo o incluso de regalo. El origen de esta tradición húngara tiene más de mil años de historia, se cree que fue una costumbre llegada de Europa occidental pero lo cierto es que en Hungría ha alcanzado gran popularidad.
El Museo de San Isidro es ahora el anfitrión de esta exposición que trata de acercarnos el arte húngaro a nuestra ciudad. Organizada por la Embajada de Hungría en España, el Museo de San Isidro y varias asociaciones profesionales del gremio, será visitable hasta el 12 de Enero. Se exhiben más de 300 piezas, realizadas por más de 20 artesanos de todo el país.
El «plato fuerte» se servirá el 11 de diciembre: los asistentes podrán ver en directo como dos artesanos húngaros trabajan para elaborar estas piezas.













































