- Basada en hechos reales, Legend es una obra del creador de los guiones de “L.A. Confidential” y “Mystic River”
- Cuenta la historia de dos hermanos gemelos (interpretados por Tom Hardy) que se convirtieron en los gángsters más perseguidos de Londres a mediados del siglo pasado
“Legend” narra la historia de éxito y posterior decadencia de los gemelos Kray, unos mafiosos del East End británico que intentarán hacerse con el poder delictivo de la ciudad. Gemelos, sí, pero muy diferentes entre sí en lo emocional y en la forma de gestionar el imperio criminal que han creado: Ronald Kray, esquizofrénico, impulsivo y homosexual frente a su hermano Reggie Kray, con los pies, más o menos en la tierra, enamoradizo, reflexivo y en perpetuo duelo con su conflictivo hermano que hará tambalear los cimientos de dicho imperio punible en más de una ocasión por su visceral comportamiento. Todo ello complicado por la aparición de una mujer en la vida de Reggie que provocará recelo en el desconfiado Ronald.
Hace 20 años, Brian Helgeland, el guionista creador de tramas oscuras y enrevesadas (suya es “Mystic River” de Clint Eastwood, por ejemplo), adaptó con firmeza la demoledora novela de James Ellroy titulada “L.A. Confidential”. De allí surgió una película dirigida por Curtis Hanson que evocaba el cine negro clásico y convertía al inolvidable personaje que confeccionaba Kim Bassinger como última femme fatale para la historia del cine del siglo XX. Un cine negro (clásico) que, a finales de los noventa, llevaba lustros de agonía y parecía haber sido borrado del mapa como género cinematográfico (al margen de las reinvenciones modernas con las propuestas de directores como Tarantino o Bryan Singer).
Si para Brian Helgeland la referencia obvia en “L.A. Confidential” fue el cine negro clásico “de oro” de los años cuarenta, en “Legend” parece usar el molde estilístico de Martin Scorsese. Durante la proyección resultaba muy difícil no recordar al cineasta neoyorkino y su “Casino” de 1995. Las maneras míticas de la obra scorsesiana como la aparición fugaz de la violencia, el manejo sinuoso de la cámara o el gusto y forma de utilización de la banda sonora como aporte explicativo están en “Legend”, que pierde en calidad si se coloca en una balanza junto a, por ejemplo, “Uno de los nuestros”, “Malas calles” o la mencionada “Casino” de Martin Scorsese.
Queda, eso sí, un Tom Hardy como protagonista absoluto de la función. Su encarnación de los gemelos Reggie y Ronald marcada por el contraste interpretativo (algunos críticos exageraron un poco al comparar su trabajo en “Legend” con las actuaciones de Marlon Brando) resulta de los más atractivo de la película. Un actor que se divide en dos por los milagros de la técnica y se enfrenta a sí mismo en el contraplano dándose la réplica.













































