- Xoel López recorrió todos sus grandes éxitos en una nueva jornada del Festival Cultura Inquieta
- Depedro fue el encargado de telonear al gallego en formato acústico
Hay situaciones en la vida en las que no puedes borrar la sonrisa de la cara, por mucho que quieras. ¿Saben de lo que hablo? Cuando ves a tu equipo levantar un título, el nacimiento de un miembro más de la familia, el recuerdo de un verano mágico, o al conocer los resultados de un examen que tanto trabajo ha costado preparar. Es una sonrisa característica: radiante, perenne, incluso un poco bobalicona, que atestigua que estás disfrutando del momento. Ese es el tipo de sonrisa que Xoel López mostró al público de Getafe en la quinta jornada del Festival Cultura Inquieta.

La tarde se presentaba desapacible en el sur de Madrid, con un viento inoportuno y una temperatura que convertía en un espejismo el sofocante calor de hace tan sólo unos días. Depedro sería el encargado de caldear el ambiente abrazado a su guitarra acústica, sustituida a ratos por una española, y caminando por los senderos de sus cuatro trabajos de estudio. El de Aluche, ciudadano universal, abrió «Como el viento» y fue desengrasando las caderas y despertando las gargantas de los asistentes a base de temas como «Nubes de papel«, «Tu mediodía», «DF» o «El pescador» hasta llegar a «Llorona«, cierre de su repertorio que acabó con un público rendido a sus pies.
Era el turno de Xoel López y su gira Las favoritas de Xoel, un tour casi exclusiva que sólo podrá verse, por el momento, en cinco ciudades más. Acompañado de su banda con Charly Bautista a la cabeza, la primera canción ya mostró a las claras de qué iba a ir el concierto: himnos y grandes éxitos para recorrer algo más de década y media de trayectoria musical. «Historia universal (El amor no es lo que piensas)«, encargada de cerrar la gira de Paramales en La Riviera, era ahora la responsable de activar los gemelos del respetable antes de recuperar un polvoriento clásico como «I see you in London«, componente de su primer disco con Deluxe.

Como si encarnara al Doctor Emmet Brown, Xoel acogió a sus seguidores en una máquina del tiempo para llevarlos por éxitos recientes como «Yo sólo quería que me llevaras a bailar«, «Todo lo que merezcas» o «A Serea e o Mariñeiro»; algo más lejanos del estilo de «Tierra«, con Depedro como ilustre invitado, «Hombre de ninguna parte» o «De piedras y arena mojadas»; y clásicos de Deluxe como «Tendremos que esperar«, «El cielo de Madrid», «A un metro de distancia» o «El amor valiente«, tema que fue cantado parte por parte por cada miembro de la banda y que mostró a un Xoel muy integrado con sus acompañantes.
La sonrisa acompañaba cada caricia a la guitarra, cada mirada e instrucción a los siete compañeros de viaje, cada uno de los dos bises («Quemas» y «Que no«) y, aunque esto no lo sabemos, a buen seguro que seguía tras la lona del escenario. La sonrisa que delata que Las favoritas de Xoel también son las de todos.













































